domingo, 22 de diciembre de 2013

Solo hay una mujer...

Un día en casa de una chica con la que empecé a salir (sin estar) después de mi ultima relación, yo estaba echado en su sofá, un sofá cómodo que no merecía perecer bajo mi peso al igual que yo no merecía perecer bajo el peso de ella. 

Ella dijo:
- Una mujer puede controlar a cualquier hombre.
- No es cierto, no cualquier mujer puede controlar a un hombre - respondí.
- Las mujeres tenemos esa habilidad.
- Entonces soy inmune a tu habilidad.
- Yo puedo controlarte - dijo en un tono travieso - Puedo hacer que hagas lo que quiera.

Con la honestidad que me caracteriza, o con la que me jacto de tener, respondí:

"Solo  hay una mujer que me puede controlar y no es mi madre."

A lo cual ella cambio el tema y preguntó:
- ¿Sabes cómo complacer a una mujer?
- Depende... - pensé un momento y con confianza continué - Complacer a una mujer es complicado, pero si hablamos de sexo, diría que sí. Pero uno solo complace a quien quiere.
- Jajaja. Ok, no esperaba esa respuesta y... ¿quieres complacer a una mujer como yo?

Y de nuevo respondí  honesta pero muy cruelmente:

"Solo hay una mujer a la que quiero conplacer y no eres tú."